Tras disertaciones filosóficas, mierda

¡El verano ya llegó! ¿Cuántas cosas mueven los veranos?

Hoy queremos hacer referencia a un fenómeno que se da en los veranos especialmente. No es que no se de en otros momentos del año, que también. Lo que ocurre es que en esta época se aumenta de forma exponencial.

Hace calor, los cuerpos aparecen, la ropa desaparece, pasamos más tiempo en espacios al aire libre, mantenemos más conversaciones, y más relaciones sexuales. Dejamos que nos inunde el calor y que los cuerpos hablen.

Y aquí es cuando aparece el fenómeno. Las disertaciones filosóficas tras las relaciones sexuales. Y es que hemos podido comprobar tras años de intercambio de opiniones entre grupos de mujeres, que detrás de una disertación “filosófica” de una relación esporádica basada en el sexo, lo que se esconde es… mierda.

Este fenómeno se ha comprobado en las relaciones entre mujeres-hombres, no entre las mujeres-mujeres, hombres-hombres, u otro tipo de relaciones. Es un fenómeno que proviene de la heterosexualidad, y sospechamos que se puede replicar en otro tipo de relaciones. Si alguien tiene experiencias en esta línea, nos la puede compartir.

¿Qué queremos decir con que “tras una disertación filosófica, mierda”?

Día de la visibilidad lésbica – 26 abril 2017

Nosotras nos sumamos hoy al día de la visibilidad lésbica con este pequeño vídeo
Nuestra compañera Laurita nos da consejos, opiniones y sugerencias para un día como hoy.
#menosfobiasymasfilias #stoplgbtqifobia #visibilidadlesbica2017#EquilaterasYoutubers

https://youtu.be/KDLs8Bb6-Hs

¿Cuándo es el día de las histéricas?

Hoy no es día para esto, ¡¡¡no!!!, no es día para lidiar con “una mujer” que se queja, por “cosas de mujeres”, y que las hace porque quiere hacerlas

(¿os re-suena?)


Entonces, ¿cuándo es el día de las histéricas?

Nunca es el momento para explotar, porque nunca se entiende el motivo de la explosión, nunca se sabe desde dónde viene y hacia dónde va. Siempre puede esperar, ya que suelen ser causadas por cosas que pueden esperar, que no tienen mucha importancia, y con lo cual, no se entiende la explosión.

Las explosiones vienen por un cúmulo de explosivos que nos vamos atando al cuerpo en momentos en que no sabemos qué hacer con ellos. Verdad, no sabemos gestionar los explosivos, no sabemos cómo dejarlos pasar cuando nos caen al lado, o cómo soltarlos en el momento adecuado y con la persona adecuada.

No hemos aprendido y justo ahora, ya de mayores, empezamos a conocer cómo se gestionan. Vamos a cursos gestalticos, nos hacemos el eneagrama, vamos a biodescodificarnos y meditamos (a veces, sólo a veces). Y claro, hemos de des-aprender, des-colonizarnos, post-humanizarnos y re-codificarnos para llegar a una mayor armonía.

Mientras tanto, vivimos con muchas taras, con muchos pesos. Pasamos de un extremo a otro de nuestras neurosis. Y sentimos que la neurosis histérica de las mujeres no es muy acogida (las de otros sí, porque también las tienen). Se denigra más que otras, y ha llegado el momento de darle su lugar. Por eso, desde aquí, queremos hacer un llamamiento al acogimiento de las histéricas. A que se le dé lugar a esa histeria, se acompañe y se reconozca, porque dentro de la histeria, y de la histérica, hay muchas verdades vivenciadas.

En cada cartucho de explosivo hay muchas horas fregando los platos, muchos cuidados a familiares, amigas/os, conocidos, muchos techos de cristal y muchas groserías dichas por la calle. ¡Ya!, ¡que sí!,  que si estamos en paz con nosotras mismas, en nuestro centro, esto no nos alcanza. Claro que no, y mientras llegamos a ese punto, ¡¡¿qué?!! Por qué al histerismo no se le hace caso, no se le escucha, no se lo abraza. Quizás si lo abrazamos una vez, lo reconocemos y vemos de dónde viene y a dónde va, ya no aparezca más. O si…

Sea como fuere, es hora de darle cabida a las histéricas. A esas que explotan en el momento menos esperado, con la cosa más pequeña, y cuyo drama se expande en todo su ser, en todas sus células. En este momento, hemos de hablarles, reconocerlas, gritar con ellas, llorar con ellas, abrazarlas, y finalmente reír a carcajadas tras superar la fase histérica.

 

L´Antonia

8 Marzo 2017. #NosotrasParamos #EquiláterasParamos

Hoy, 8 de marzo#EquiláterasParamos. En el Día Internacional de las Mujeres nos unimos al Paro Internacional de las Mujeres.

Como feministas nos unimos a compañeras de todo el mundo en un grito conjunto. Unimos nuestras voces porque estamos muy cansadas de que no se nos escuche.

8 mar 2017_Equiláteras from Equiláteras on Vimeo.

No se escuchan nuestros gritos contra las violencias, ni las reivindicaciones sobre nuestras vidas, desprovistas de equidad en todos los ámbitos.

No se ven los trabajos que mayoritariamente realizamos las mujeres, esos trabajos vitales que sostienen las vidas, trabajos reproductivos (que también son productivos) y de cuidados. Si esas tareas ni siquiera se ven, es imposible que se cuestione una reorganización de ellas y seguirán recayendo sobre nuestras espaldas.

Muchas espaldas están ya cansadas de soportar durante tantas generaciones la sobrecarga de un sistema de organización social y económica insano e insostenible.

Estamos hartas de soportar un mundo lleno de violencias sobre los cuerpos de las mujeres. Donde cada abuso en el espacio público y privado intenta decirnos que nuestro sitio es el que diga el heteropatriarcado. Donde cada subversión, por nuestras parte, es respondida con un golpe de violencia.

Hartas de ver como cada día asesinan a mujeres valientes que deciden dejar de callarse ante la tiranía de sus parejas o exparejas, los cuales, lejos de amarlas pagan sus inseguridades arrebatándoles la vida.

Por todo esto y mucho más nos sumamos a la iniciativa del Paro Internacional de las mujeres junto con todas las mujeres del mundo.

¿Te imaginas un día entero donde todas las mujeres del mundo dejaran de realizar todas las tareas, tanto en el ámbito laboral como en el ámbito de los cuidados? ¿imaginas el colapso?

Hoy empezamos a practicar…

 Instrucciones para realizar EL PARO DE MUJERES:

 - Huelga en tu puesto de trabajo: De 12 a 12:30 para en tu puesto de trabajo remunerado y explica a todo el mundo los motivos de esta huelga. Invita a tus compañeras a sumarse e intenta dar toda la visibilidad a las reivindicaciones del #8Marzo

 - Huelga de cuidados y consumo: de igual manera, de 12 a 12:30 que se note no consumimos ni hacemos ninguna otra tarea de cuidados. En ese tiempo no compres en ningún comercio, no cuides, no limpies e intenta no pensar en las tareas pendientes. Intenta extender esta huelga lo máximo posible, es decir, si puedes hacer este parón durante toda la jornada será estupendo, o el mayor número de horas posible.

- Se propone también desde varios colectivos vestir durante toda la jornada de negro. Si te gusta la idea, únete también.

 Aviso: hemos estado ensayando y no es fácil parar la cabeza de tantas obligaciones, echa a un lado la culpa y acompaña tus “no tareas” de un “que trabaje Rito” o la clásica consigna de “Manolo, Manolito la cena tú solito”

#8marzo #8M #DíaInternacionaldeLaMujer (es) #Paromujeres #NosotrasParamos #TambienEsNoticia #MujeresenHuelga #EquilaterasParamos

Día de prueba: #NosotrasParamos

Las redes sociales están repletas de comunicados y convocatorias para el paro del día 8 de marzo. La tierra tiembla si nosotras paramos un día, pero ¿qué implica parar? parece muy fácil ¿lo es?

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Si aproximadamente el cincuenta por ciento de la población deja de hacer sus actividades fuera y dentro de los hogares, pueden verse muchas cosas.

Aunque claro, estas convocatorias tienen sus dificultades. Aun en las mejores condiciones posibles, el parar es complicado. Tenemos demasiado interiorizados muchos “tengo que”, “debo de”. Hay muchas cargas que las hemos aceptado porque se supone que “tenemos que hacerlo”. Hay responsabilidades que hemos decidido acoger, aunque sea a costa de nosotras mismas (vidas y vivencias diversas), por un tiempo o para siempre, porque nos sirven para algo (consciente o inconsciente este “servir”). Sea cual fuere la situación, pensamos que parar es complicado.

De manera que, siendo conscientes de las dificultades que el parar puede comportar, hemos decidido hacer una prueba, un ensayo previo al día 8 de marzo.

Las condiciones del ensayo son las siguientes: hogar de dos personas, una trabaja fuera del hogar (sujeto 6) y otra dentro (sujeto 2, realiza el paro). Necesidades vitales cubiertas: alimentos, alojamiento, seguridad, sanidad, educación. Edad de los cohabitantes entre los 30-36 años, nacidos y residentes en la comunidad económica europea, piel blanca.

Experiencia del sujeto 2, en paro…

Es lunes, después del fin de semana (dedicado supuestamente al descanso), es “sospechoso” decidir parar. Me levanto más tarde de lo habitual, desde el exterior se percibe como extraño. He trastocado toda una rutina con este simple gesto.

El sujeto 6 sigue su ritmo de lunes, desayuna y sale para el trabajo. En algún momento, sujeto 6 pregunta a sujeto 2, ¿qué vas a hacer hoy?  Sujeto 2 responde: nada.  ¡¡¿Nada?!! Si, voy a probar a no hacer nada. ¿Entonces hoy no vamos a comprar comida? (Nuestro frigo está vacío). No. OK. Sujeto 6 a sujeto 2: disfruta el día. Sujeto 2 a sujeto 6: disfruta el día.

Estos primeros pasos parecen fáciles y con buen resultado. Así es. Lo que no se describe en esa escena son todas las emociones que se estaban moviendo ahí.

Sólo puedo describir algunas de las propias (a las que puedo poner palabras), como sujeto que realiza las acciones y desde el cual observo. Sentí miedo a que se me reprochara mi decisión. Hay varias cosas pendientes y si hoy no hago nada, se paran un par de trámites, la compra de alimentos, la limpieza del hogar, el trabajo “oficial”. Nada imprescindible, aun así un sentimiento de culpabilidad inunda mi persona. La otra persona, aun desde la aceptación, trasmite cierta extrañeza.

Termino de desayunar y me voy al baño. Veo toda la suciedad, veo telarañas que nunca había visto. En la cocina detecto un olor extraño, veo chorreones que caen por el frigorífico, una pila de cacharros limpios para colocar. Veo las persianas de las habitaciones sin subir, la cama desecha. También veo muchas motas por el suelo.

Pienso, ¿qué me apetece hacer?  Y se me pasan por la cabeza varias cosas que implican abrir ordenador y mirar móvil. Y estas son dos de las acciones que he decidido no hacer. Así que me pongo a leer en el sofá.

Empiezan a aparecer en mi cabeza todas las cosas que tengo pendientes. También aparecen personas, acciones, familia, amiges, situaciones.

Tras leer un rato decido tomar una ducha y depilarme. Sigo viendo en todo el baño sucio, ahora más. Paro en mi mente la idea de limpiarlo, con dificultad.

Durante este proceso me pregunto, ¿qué me gusta hacer? ¿Qué cosas hago porque me gustan y me llenan? No trato de responderme, dejo la pregunta ahí.

Me pongo a escribir, me pongo una copa de vino. Son las 14h. Esta mañana, preveiendo mi paro, saqué unas lentejas que tenía congeladas para comer.

Estoy premenstrual, no tengo ganas de salir de casa. El sol entra por la ventana. Me siento muy afortunada de poder parar, privilegiada. Y también de poder contar, que aun siendo muy afortunada, cuesta parar muchos pensamientos y muchas malas palabras dirigidas hacia una misma una vez que se para.

Como pensábamos, el parar cuesta, por muchas razones y emociones, no es tan fácil. De ahí que la decisión de parar juntas sea una decisión muy valiente. Es un paso que nos moviliza interior y exteriormente tanto a nivel individual como colectivo. Paremos pues, y sigamos moviendo cosas que nos molestan.

#NosotrasParamos   

L´Antonia