Ellas viajan solas | Hoy… El fin del mundo: Ushuaia

LIZA GARCÍA | “YO TENÍA UN SUEÑO… CONOCER LA NIEVE”

Refugio del viento | Valle de Lobos | Ushuaia
Refugio del viento | Valle de Lobos | Ushuaia

En Mayo de 2009 tuve la oportunidad de viajar a Argentina, un País que me sorprendió enormemente por la indescriptible oferta cultural, la accesibilidad a la misma y sus edificaciones, desde mi modo de ver, “Europeizadas”.

 Aún no había conocido la nieve, ni tampoco había llegado a los extremos puntos cardinales de cada uno de los continentes: esa es, actualmente, mi meta. Así que ya estando en Buenos Aires, al son de un buen vino tinto y un delicioso bife de chorizo en puerto madero, decidí tomar camino a Ushuaia, ese paraíso frío, blanco y hermoso, en donde descubrí la nieve, los perros lobos y el “calor” del lugar más austral del mundo.

 Ushuaia, es la capital de la Patagonia, de la tierra del fin del mundo. Esta ciudad me enamoró. Siempre he dicho que allí me gustaría pasar los últimos instantes de mi vida. Sus montañas, son el último suspiro de la cordillera de los andes, y en algunas de ellas se pueden apreciar pequeños glaciales, como el Glacial Martial que está sobre los montes que llevan el mismo nombre.

Baile de Lobos
Baile de Lobos

Este viaje fue impresionante: cumplí mi sueño, conocí la nieve. También fue importante sentir que viajaba tranquila, sin muchas preocupaciones por mi seguridad. Creo que el que fuera una ciudad lejos del bullicio, con una extensión predominante de paisaje y con un frío muy bárbaro en invierno, hizo que pudiera dedicar este viaje a la contemplación sin preocuparme de cuestiones que en otros contextos son fundamentales cuando eres mujer.

Estación del fin del mundo | Antes de recorrer el sendero que hacían los presidiarios a inicios del Siglo XX
Estación del fin del mundo | Antes de recorrer el sendero que hacían los presidiarios a inicios del Siglo XX
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Ellas viajan solas | Hoy… México

Llega el 25 y de Noviembre y pensamos, ¿cómo podemos hacer una serie de reflexiones en torno a la violencia pero sin que las mujeres volvamos a estar, una vez más, en esa incómoda posición de la revictimización? La única respuesta que encontramos en aquel momento era la de apostar, como lo hemos venido haciendo, por iniciativas que potencien nuestro poder y nuestras capacidades para enfrentarnos a todo (TODO) lo que absolutamente queramos como mujeres.

Por todo ello, pensamos en la vida como viaje y en todas aquellas maravillosas personas que nos rodean y que han emprendido la vida como un camino lleno de aventura: mujeres que piensan que no hay nada más subversivo que su propia felicidad ya que vivimos en una sociedad que nos dice todo lo contrario: que la felicidad de las mujeres es una felicidad ajena y que nuestra única misión en la vida son los cuidados.

En esta apuesta por nuestras vidas, hemos querido contar, en estos días que conmemoran el 25 de Noviembre, tres historias de mujeres que en algún momento de sus vidas decidieron emprender viajes en solitario hacia otros lugares y otros países. Decidieron hacerlo solas o con compañía de alguna otra compañera desafiando esas otras violencias que se generan en aquellos viajes que las mujeres emprenden solas: cuestionamientos de su propia elección con frases como “¡dónde vas tan sola!” o pensamientos que giran en torno a la idea de que todas las mujeres necesitamos un complemento.

Todas estas historias están llenas de ideas que iremos contando a lo largo de esta semana; están llenas de vísceras y luchas. Esperamos que las disfrutéis y que decidáis, en algún momento de vuestras vidas, emprender el increíble viaje en solitario en el que, durante y al final del camino, nos encontramos acompañadas por la mejor de las compañías: la de nosotras mismas. Porque seamos nuestras mejores compañeras. Por un #25N #Feminista.

MARÍA TERESA GARZÓN Y MÉXICO

maría teresa_equiláteras

No soy de las mujeres que viajan solas. No por miedo o, tal vez, sí. Mi condicion cerebral requiere mantenimiento diario y sin mi medicina tal vez me meta en problemas.

Cuando decidí trasladarme a Mexico, D.F lo hice convencida de que todo debía cambiar en mi vida, en especial mis dependencias y tristezas. Ya son casi tres años de recorrer las calles del D.F, perdiéndome y reencontrándome. Soy una gitana de ciudad, como dice una compatriota, por eso estoy eclipsada aqui.

Se dice del DF que es una ciudad peligrosa, contaminada, subdesarrollada. Sí, aquí cuando llueve huele mal, el agua potable no lo es, en el metro cualquier cabrón puede lanzarte la mano y a la mayoría de extranjeras nos ataca, en algun momento, la venganza de Moctezuma (infección estomacal).

mexico tere

Entonces, ¿por qué venir acá? Porque siempre parece haber sol, porque el día empieza tarde y la noche no acaba, porque ver las ruinas de la pirámide del Templo Mayor al lado de la Catedral católica me recuerda de dónde vengo y hacia dónde voy, porque puedes preguntar en la calle cuando estás desorientada, porque los libros son económicos, porque puedes entrar gratis a los museos, porque los tacos son adictivos, porque en las luchas te diviertes como loca, porque el sentido comunitario se mantiene vivo y es espíritu revolucionario también, porque la cultura dark es de la buena, porque todas tienen tatuajes en sus cuerpos, porque dices “cabrón” a cada rato y, claro, porque aquí superaron a la ambrosia: se llama tekila.

Me preguntan por el lugar que más me gusta: el Zócalo, las ruinas, Coyoacán, Chapultepec, algunas líneas del metro (en la estación Pino Suarez hay una pirámide de verdad al lado de una Frida Khalo de mentiras), etc., pero estoy mintiendo. 

He vuelto a nacer. Aquí, vestida siempre de luto por las muertas de todas y el cabello corto al ras, vago en la ciudad y nadie me espera…

El lugar que más me gusta es mi cuerpo, soy yo y lo que me he convertido aquí. Vine a culminar mi formación académica, pero ahora tengo otro plan porque de esa mujer ni el nombre queda. He vuelto a nacer. Aquí, vestida siempre de luto por las muertas de todas y el cabello corto al ras, vago en la ciudad y nadie me espera, el aire contaminado se hace trazo y me convierte en escritora y he aprendido a decir “te quiero” (kru) al enemigo sin que ello me lastime.

No las invito al D.F, las invito a que pongan sus pies donde la tierra, la Pacha, les llame, pues el viaje es un caminar y lo importante del caminar no es llegar, sino el recorrido que desaprende y transforma… te construyes otra. Ahora… si se quieren venir para aca y se sienten aun inseguras, no hay problema: las invito a la escuela de defensa personal para mujeres del Comando Colibrí, célula Mexica. ¡Incluye botella de tekila y citytour!

Foto del Comando Colibrí | Defensa persona contra la Violencia Basada en Género | Tere es la Comandanta
Foto del Comando Colibrí | Defensa persona contra la Violencia Basada en Género | Tere es la Comandanta